
En enero de 2003, la Revista Todo es Historia publicó un artículo de Pablo Palermo dedicado a Roberto Goyeneche, a 77 años de su muerte. El trabajo del autor recorre la vida y la obra del artista y se constituye en un homenaje. Como destaca Palermo:
Comparable para algunos únicamente con Gardel o Edmundo Rivero, Roberto Goyeneche vivió y actuó sólo para el tango. El tango en su voz fue más que letra y música, puesto que la introducción de matices hasta entonces desconocidos, como así el montaje de una personal coreografía basada en gestos elocuentes y golpeteos de taco en el escenario, revelaron, con contundencia, un estilo singular y una valorización del dos por cuatro que antes nadie había explotado. El Polaco es tango en la totalidad de esa palabra.
La nota está acompañada de citas, diferentes anécdotas obtenidas de entrevistas, libros y diversas publicaciones, además de bibliografía de consulta. Como sucede cada vez que se habla del Polaco, se hace ineludible hacer referencia a su barrio: Saavedra.
Al respecto Palermo dice:
En el barrio porteño de Saavedra, en la punta norte de la ciudad, cuyo preciso límite fijará una década después la Avenida General Paz, nació Roberto Goyeneche, el 19 de enero de 1926.
Jorge Luis Borges, ese mismo año, en El tamaño de mi esperanza, su segundo libro de ensayos, declaró que Buenos Aires (su Buenos Aires), era ‘cariño de árboles en Belgrano y dulzura larga en Almagro y desganada sorna orillera en Palermo y mucho cielo en Villa Ortúzar y proceridá taciturna en las Cinco Esquinas y querencia de ponientes en Villa Urquiza y redondel de pampa en Saavedra’. El nacimiento tuvo lugar en casa de la abuela materna, ubicada en Avenida del Tejar 3050. Su cabello blanco por lo rubio hizo que fuese bautizado ‘canario’, y que se convirtiese en objeto de admiración entre los vecinos. (…) Emilio Goyeneche padre murió joven, cuando Roberto era un niño de cinco años. En el recuerdo aparecerán luego sus maestros de la escuela Juan Bautista Alberdi, de Crámer y Juramento (…). Al finalizar el colegio ante la necesidad de sostener económicamente a su madre, Roberto debió salir a trabajar. (…) Su madre, mujer de fino oído musical, le había dado las primeras lecciones de respeto por los puntos y las comas. Su repertorio inicial se componía de Pompas de Jabón y Alma de bohemio. Se sucedieron casamientos y cumpleaños, pero en Saavedra nadie reparaba aún en su talento de cantor. (…)
Luego consiguió emplearse en un taller de la calle Maure (…) Muchacho de boliche, paraba con los amigos en el bar La Sirena, de Avenida del Tejar y Núñez, donde podía verse un palenque y la bomba de agua”.
Más adelante señala
En 1947, cuando el Club Social y Deportivo Federal Argentino de Saavedra organizó un concurso de cantores, Roberto Goyeneche fue el ganador. Con el acompañamiento de los hermanos Mirco cantó Pompas de Jabón y Secreto. (…)
María Elena, que ganaba el pan lavando ropa, autorizó a su hijo para que actuase de noche. Roberto conoció Radio Belgrano, los bailes desde el escenario y las veladas en los cabarets. (…) Finalizadas las actuaciones, Kaplún lo acompañaba a tomar el tranvía en el Correo Central. En la parada de Saavedra, como no podía ser de otra manera, lo esperaba su madre. (…).
Otra referencia ineludible en la vida del Polaco es el club de sus amores: Platense.
Dice Palermo:
Su padre se llamaba Emilio y su madre María Elena Costa. Emilio no perdió tiempo y el recién nacido fue hecho socio del Club Atlético Platense, contagiándose desde ese momento de la pasión ‘calamar”.
El artículo es un documento muy valioso e imperdible para todos los amantes del tango y de este artista genial, como también para quienes deseen acceder a los aspectos lo más importante de su vida y de su obra.
FUENTE
Palermo, Pablo E. El Polaco de Buenos Aires: a 77 años del nacimiento de Goyeneche. En: Todo es Historia Nº 426, enero de 2003.
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